En ocasiones pensar en el “triunfo” es algo muy grande para los jóvenes de la actualidad, aunque la meta clara de muchos es lograrlo, no siempre saben de qué forma obtener lo quieren, y con el tiempo, el desánimo, y la realidad de la vida van agotando las ganas.
Lo he notado en mí mismo cuando miró hacia el futuro, y veo grandes cosas sí, pero el camino hacia ese futuro está totalmente borroso. Si las cosas son así para una persona que constantemente escucha sobre los propósitos de Dios y sus planes no imagino como estará para otras personas cuyas vidas son más sencillas en cuanto a mensaje de Dios se trata.